EFICIENCIA ENERGÉTICA

El uso eficiente de la energía, a veces simplemente llamado eficiencia energética, es el objetivo de reducir la cantidad de energía requerida para proporcionar productos y servicios. Por ejemplo, aislar una casa permite que un edificio use menos energía de calefacción y refrigeración para lograr y mantener una temperatura agradable. La instalación de iluminación LED, luces fluorescentes o tragaluces naturales reduce la cantidad de energía requerida para alcanzar el mismo nivel de iluminación en comparación con el uso de bombillas incandescentes tradicionales. Las mejoras en la eficiencia energética se logran generalmente mediante la adopción de una tecnología o un proceso de producción más eficientes 1​ o mediante la aplicación de métodos comúnmente aceptados para reducir las pérdidas de energía.

Hay muchas motivaciones para mejorar la eficiencia energética. La reducción del uso de energía reduce los costos de energía y puede generar un ahorro financiero para los consumidores si el ahorro de energía compensa cualquier costo adicional de implementar una tecnología de eficiencia energética. Reducir el uso de energía también se considera una solución al problema de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Según la Agencia Internacional de Energía, la eficiencia energética mejorada en edificios, procesos industriales y transporte podría reducir las necesidades de energía del mundo en 2050 en un tercio, y ayudar a controlar las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Otra solución importante es eliminar los subsidios a la energía dirigidos por el gobierno que promueven el alto consumo de energía y el uso ineficiente de energía en más de la mitad de los países del mundo.

Problemas de la eficiencia energética

El principal problema de la eficiencia energética es que aún no está impuesta en nuestra sociedad a gran escala. La apuesta por medidas más ecológicas es un paso hacia el futuro que no beneficiará a todos, así como al ahorro propio. No todos los productos que usamos son eficientes,por lo que encontrar fácilmente esos productos que estamos buscando no es una tarea nada sencilla. Poco a poco, la lista de productos o condiciones que respetan la eficiencia energética se va ampliando en nuestro mercado.

Por otro lado, aún no se ha establecido una competición de precios justos en el mercado, por lo que aquellos productos que son buenos para el medio ambiente son un poco más caros que los utilizados de forma tradicional. Sin embargo, si nos paramos a pensar a largo plazo, la inversión que se realiza a favor de la eficiencia energética es una auténtica apuesta por el futuro de todos. Además, esta decisión nos ayudará a ahorrar dinero, pues favorecerá a nuestros ahorros. Al final, todo se reduce en aumentar la consciencia medio ambiental.

Ventajas de la eficiencia energética

Cuando hablamos de la búsqueda de un mundo más eficiente energéticamente, hablamos de responsabilidad. La principal ventaja de la inversión en eficiencia energética es obviamente una apuesta a largo plazo. Si nos comprometemos a ser más responsables con el medio ambiente, estaremos invirtiendo en un mejor futuro para todos. Además, a largo plazo conseguiremos ahorrar en nuestras facturas y conseguir una mayor responsabilidad en el uso de los recursos naturales.

Gracias a las viviendas con eficiencia energética, conseguiremos que nuestro hogar sea un lugar no solo bueno para el entorno, sino también para nuestra propia salud. Entre los beneficios encontramos:

  • Reducir el impacto de los Gases de Efecto Invernadero (GEI).
  • Reducir los gastos de energía en hogares y empresas.
  • Disminuir la dependencia energética de exterior.
  • Aumentar la seguridad del abastecimiento de energía.
  • Disminuir el consumo de recursos naturales.
  • Reducir los costos de producción, mejorando la competitividad de las empresas.
  • Reducir el deterioro del medio ambiente, asociado a la explotación de recursos.
  • Reducción del daño ambiental y la contaminación.